• Ganas de llorar

    Lunes 8 de mayo de 2017 - 08:22

    El equipo ha sufrido 6 derrotas en 8 partidos jugados y ya pasaron tres directores técnicos, vamos por el cuarto.

    Una nueva derrota sufrió el cuadro caacupeño en su octava presentación en la División Intermedia

    Y se perdió nuevamente de local, cuando se tendría que haber aprovechado la localía

    Entró un ratito a la zona roja del descenso, pero salió nuevamente gracias a los resultados negativos de otros equipos, pero Caacupé sigue respirando con mucha dificultad

    Y el equipo sigue sin poder rendir, con muy flojas actuaciones de sus jugadores, que hasta ahora no pudieron meterse los colores de la camiseta en el corazón.

    Esta derrota del sábado ha obligado a los dirigentes a rescindir el contrato con el técnico Juan Daniel Cáceres, pero no hay DT que pudiera ensamblar un equipo cuando no se cuenta con los jugadores capacitados que pudieran cambiar la historia del equipo.

    Los jugadores que fueron contratados como refuerzos no rinden, desentonan y esta acumulación de derrotas (6) con un solo partido ganado y otro empatado, demuestra que no pasa nada con ellos.

    La tendencia actual que se percibe cuando se va a disputar un partido es la derrota, no hay esperanzas de victoria.

    ¿Dónde está el problema? Por ahora son los propios jugadores, en cada partido se nota que no hay un solo jugador que pudiera marcar la diferencia, en contraste los rivales si tienen, como el caso de Liberación con su jugador Wilson Chimelli quién marcó la diferencia y marcó tres de los cuatro goles de su equipo. Conste que es caacupeño, campeón con el Tte. Fariña y no se le tuvo en cuenta.

    De la calidad de los jugadores que hoy en día forman el plantel de Caacupé, en la propia LCF hay demasiado jugadores que pueden tener una mejor performance, es cuestión de darle crédito, confianza y un buen trabajo.

    Entiendo que hay buenas intenciones, pero los partidos no se ganan con los deseos, dentro del terreno de juego está la batalla, la guerra es larga aún.

    Por los partidos que se pudo ver, el cuadro de Caacupé es un equipo sin alma, cuando las cosas no salen hay que suplir con entrega, dación, vergüenza deportiva.

    Como viene jugando el equipo va a resultar muy difícil conseguir los resultados deportivos que el pueblo quiere.

    Ahora viene como DT Ricardo Torresi, el italiano, pedido muy especial de don Tomás Noguera, que tal vez tenga más carisma con los jugadores y pueda revertir todo, ojalá.

    Salvo aquel partido contra Iteño donde se ganó, de local, el equipo ha demostrado más errores que aciertos, en los otros compromisos no se ha acertado ni en el esquema de juego ni con los jugadores.

    A partir de ahora a trabajar más y dejarse de los entrenamientos suaves y divertidos, a ponerse a trabajar a full y el que no quiera trabajar que mire los partidos desde las gradas.

    Un equipo de fútbol no puede construirse según los nombres.

    Mucha gente culpa a los dirigentes de Caacupé FBC, sería importante saber quiénes son los que eligen a los jugadores para cada temporada, porque este equipo que tiene ahora, básicamente, está asentado en jugadores sin nombre y que es la primera vez que están jugando por la entidad.

    De hecho, que los dirigentes también estarán preocupados por esta malísima campaña deportiva, pero es el momento de hacer una mea culpa y redirigir todo, hubo fugas de dirigentes y el sol no se tapa con una mano.

    Hay problemas en todos los órdenes, según don Tomás Noguera, vice presidente alejado del club, sus fuertes declaraciones para Acontecer Deportivo han desnudado todo el problema de Caacupé FBC.

    Entre otras cosas dijo que la SOBERBIA hay que dejarlo de lado, con la SOBERBIA no se consigue nada.

    Con voz temblorosa, por los nervios, dijo tantas cosas, que la dirigencia en forma urgente debe buscar solucionar, y si lo dijo él, palabra santa.

    Perdió Caacupé y no se avizoran cosas buenas, todo cambio siempre es bueno, ojala el cuarto y nuevo DT, conocedor de la casa, tenga las uñas de guitarrero para cambiar todo, difícil pero no imposible.

    Ojala que no pierda 1 o 2 partidos y quiera renunciar o se lo quite, pero hay una gran verdad, los DT son hijos de resultados.

    En el presente, no se puede reforzar, recién al término de la primera rueda, pero ¿dónde habrá jugadores de calidad que puedan ser incorporados?, para darle una manito al equipo.

    Solucionar los problemas en forma urgente. Encontrar los medios, el descenso, señores, está a la vuelta de la esquina.

    El sueño es subir y no bajar, pero por ahora todo se presenta muy difícil. Los puntos acumulados, el promedio intranquiliza, molesta, duele, pero hay tiempo de revertir todo, la esperanza es lo último que se pierde.

    El partido contra el Deportivo Liberación es para olvidarlo, se perdió y en el recuento final eso es lo que importa, por más que el equipo haya tenido algunos momentos buenos, que todo equipo debe tener, toda la vida no se puede jugar mal.

    Con el empate transitorio del Chino Martínez cuando se iba la primera etapa, parecía que el equipo se iba a recuperar, pero el segundo tiempo fue fatal para las pretensiones del crédito caacupeño. 

    Vinieron los goles del equipo visitante, Chimelli fue la figura, volvió a descontar el Chino para poner el 2 - 3, tuvo situaciones para torcer la historia, como aquellas de Julio Torales en dos oportunidades donde el arquero emergió con su figura para neutralizar todo y decir "aquí estoy yo".

    No apareció todavía un jugador capaz de romper líneas en velocidad, talento, ni tampoco con un pase bueno, se jugó a los pelotazos para que los de arriba intentaran resolver.

    Errores en la marca, le costaron caro al equipo, todo cuadro disciplinado debe jugar concentrado los 90 minutos, desatenciones que costaron mucho en la derrota de Caacupé.  

    La expulsión de José Barreto también fue incidente, se perdió un hombre en el medio campo y la superioridad numérica que tuvo Liberación fue aprovechada para marcar la diferencia.

    No queda otra, que el equipo trabaje y que el corazón de los jugadores pase a ser ahora de colores verde - amarillo

    Que lo dirigentes actúen con transparencia, dejando de lado la soberbia y buscar la forma de revertir todo.

    No es tarde, tampoco hay equipos que se pueden considerar superiores uno de otro, todo pasa por la actitud, la confianza, la entrega.

    Es el momento, mañana puede ser tarde.

    Siempre habrá un mañana mejor.

    Que así sea.