• TYERAKU O CONSECUENCIA DE ALGO

    Jueves 18 de mayo de 2017 - 14:27

    El Fútbol es ingrato, cuando todo parece indicar que se puede ganar o empatar, se pierde

    El "tyeraku" es una palabra que se puede usar en ese contexto

    El "tyeraku" o mala suerte, hay quienes creen en la “suerte”, otros no

    Pero lo cierto y lo concreto, cuando se pierde siempre se busca culpables

    Caacupé FBC perdió y los comentarios escuchados al término del partido fueron de “perdimos por mala suerte” o perdimos por "tyeraku".

    De alguna u otra manera, muchos coincidiremos en que la “suerte” no existe, otros dirán lo contrario, pero todo lo que sucede en un partido de futbol, con un futbolista o con un equipo, es a consecuencia de “algo”.

    Muchas veces pedimos explicaciones cuando nuestro equipo juega bien pero no gana su partido.

    Si el balón no “besó” las redes es por algo, podríamos culparle al pasto largo, por culpa del viento o quien remataba acomodó muy mal el cuerpo y terminó rematando a las nubes, pero sin lugar a dudas todas ocurre por algo.

    Y esta pobrísima campaña actual de Caacupé FBC es por algo y al final de todo se le echa la culpa al jugador, diciendo que no marcan goles, que no rinden, que son malos, esto es una consecuencia.

    Muchas veces decimos que hubo desconcentración en el partido, como ocurrió para el empate del Martín Ledesma, pero nos preguntamos ¿se trabaja para corregir este problema?

    El estar ocupando el último lugar en la tabla de posiciones es una consecuencia de haber hecho mal las cosas. Apenas ocho fechas disputadas y ya pasaron por el equipo cuatro entrenadores

    Los refuerzos traídos hasta ahora no han demostrado por qué llegaron, son jugadores iguales de los muchos que tenemos en el departamento, en los actuales se han depositado la confianza, inclusive en algunos para ser goleadores del equipo, pero desentonaron totalmente.

    La pregunta es ¿Quién selecciona a los jugadores?

    En una temporada anterior fueron traídos jugadores que pasaron por grandes clubes, inclusive jugando por la selección de Paraguay. ¿Qué aportaron? Nada. Se llevaron muchos guaraníes, antes de que el gallo cante tres veces se los desafectó.

    Ahora ocurre lo mismo, jugadores desconocidos que hasta la fecha no se justificaron, el equipo no encuentra el onceno ideal, ya fueron marginados unos cuantos jugadores nuevamente, y el cuadro de Caacupé no levanta cabeza, no puede tener una actuación regular que le pueda redundar en beneficio de los tres puntos.

    Todo esto es consecuencia de que todo se hace entre cuatro paredes, que lindo sería que el pueblo deportivo supiera cuanto le costó a Caacupé FBC la contratación de estos jugadores, prima, sueldo, etc., el sueldo del cuerpo técnico. En una palabra todo lo que invierte en PAGOS, porque la comunidad no ayuda en nada, es una consecuencia de que las cosas no se hacen con transparencia.

    JUAN PUEBLO QUIERE SABER.

    Ojala que todas las “consecuencias” de este campeonato, no repercuta directamente en el equipo futbolístico, es un deseo, pero cuando se pide “milagros” algo hay que aportar también y no esperar todo de arriba.

    Ni el público ya no aparece por las canchas, eso es una consecuencia muy negativa.

    El "tyeraku" de ayer en el partido contra Martín Ledesma y derrota, no fue por este motivo, fue por no tomar las consecuencias como corresponde.

    No se hizo mal partido, pero se perdió, las estadísticas hablarán de la derrota y no de los merecimientos.

    Se perdió porque se le dio prioridad al festejo con el gol de José Báez (31 ST), se desconcentró el equipo y vino el empate un minuto después cuando todavía no terminaban los abrazos del gol.

    Se perdió porque a los 42 minutos del segundo tiempo, se descuidó la marca, se quiso ganar, todos a la ofensiva, porque Andrés Rojas no cortó la jugada, porque le dieron el espacio suficiente al jugador rival para desequilibrar y marcar el segundo.

    Errores que ojala nunca más vuelva a suceder. El manual del fútbol lo dice todo.

    Se perdió por propia inoperancia, en un zigzag se desinfló el globo caacupeño, cuando todo parecía una tarde de alegrías y festejos.

    Se perdió no porque el cuadro rival fue mucho mejor, tuvo sus momentos, pero supo aplicar dos golpes letales que les dejaron nocaut al equipo y a todo un pueblo.

    De los errores se aprende.

    De ninguna manera se puede culpar a la mala suerte. Se perdió, comenzar todo de nuevo, mejorar, y que las consecuencias de no tomar las precauciones necesarias no repercuta en el equipo.

    Cuando hay voluntad, se puede.

    Con la derrota, Caacupé FBC quedó último con 7 puntos, pero por ahora fuera de la zona roja por el descenso.

    Es cierto, quedan todavía muchas fechas, el objetivo debería ser apuntalar al equipo para conseguir mejores resultados.

    Por ahora, el descenso todavía no está a la vuelta de la esquina.