• Escandalo deportivo para el ascenso de Mariscal López

    Lunes 19 de junio de 2017 - 11:35

    El árbitro del partido DARIO ARANDA (APF) sufrió agresiones de parte de la gente del club Sol de Mayo.

    En incidentado partido, con agresiones brutales, donde la peor parte se llevó el árbitro de la APF DARIO ARANDA, el Mariscal López, en el último suspiro, en los últimos segundos, marcó la diferencia para ganar 2 a 1 y lograr su objetivo de ascender de categoría, dejando de lado al club Sol de Mayo.

    Mariscal López se consagró como vice campeón de la Divisional de Ascenso de la Liga Caacupeña de Fútbol año 2017.

    Hablando del encuentro, fue un partido muy trabado, uno atacaba, tenía que ganar, como lo hizo Mariscal López, y el otro se defendía, el empate le daba la posibilidad de ascender y ser el vice campeón.

    Pero el árbitro adicionó tres minutos, todo el mundo lo vio, pero la gente de Sol de Mayo dicen que se jugó más de tres minutos de recuperación, hasta que el Mariscal logró su objetivo de anotar el segundo gol, decisivo, para darle la victoria y conseguir el sueño largamente acariciado desde hace muchos años.

    El primero en marcar fue Mariscal por intermedio de Reinaldo Ortega en el primer tiempo, un hermoso tanto, pero Sol de Mayo no se quedó atrás y rápidamente igualó el marcador con el gol de Richard Gómez Marín, para poner el 1 a 1.

    Durante todo el partido fue Mariscal el que buscaba por todos los medios llegar a su segundo gol, pero Sol se defendió con uñas y dientes, sofocando todo intento del cuadro rival.

    El partido se iba, toda la gente de Sol de Mayo festejando el inminente ascenso, quedaban pocos minutos, hasta que el equipo de Mariscal encontró la fórmula de marcar el segundo por intermedio nuevamente de Reinaldo Ortega. Un gol muy festejado, todos los que se encontraban en el banco de suplentes entraron a celebrar el ansiado gol, hasta que se produjo la INVASION de aficionados del club Sol de Mayo para encararle al árbitro del compromiso, quien fue el blanco de las agresiones, una mayoría que por todos los medios buscaba agredir y agredió al juez y sus asistentes, ante la mirada de la policía - solo 2 efectivos en esos momentos - que trataban de poner orden, pero era imposible.

    Durante el partido, Sol de Mayo sufrió la expulsión de dos de sus jugadores que lo dejó en inferioridad numérica, decisiones del árbitro que hicieron enojar a los jugadores y a los simpatizantes del club, que en gran masa acudieron al "8 de Diciembre" para alentar a su equipo.

    Hasta uno de los asistentes del DT fue expulsado, por protestar y reclamar las decisiones del árbitro, que para muchos tuvo una pésima actuación.

    Y con el gol de Reinaldo Ortega, el segundo, se vino la furia de la gente de Sol. Ingresaron sobre las alambradas, echaron el portón principal, la policía nada pudo hacer, y en corralito se turnaban para agredirle al juez del partido, conforme a los videos existentes y que ya mucha gente pudo ver a través de la fanpage de Acontecer Deportivo, y gracias a la gentileza de gente que estuvieron en el encuentro y que grabaron los hechos ocurridos.

    Y el Fútbol Caacupeño da lástima. La dirigencia deportiva nunca se interesó de hacer bien su trabajo, de prever las consecuencias que al final desembocaron en hechos bochornosos, que en el recuento final, AFEAN Y EMPAÑAN lo que fue el campeonato 2017.

    Los dirigentes deportivos, en especial de la Liga Caacupeña de Fútbol sabían de todos los pormenores previos a la fecha final del cuadrangular, donde cuatro equipos iban a buscar su ascenso a la categoría inmediata superior. Estos 4 equipos estaban en condiciones de lograr su objetivo.

    En días anteriores, todo el mundo hablaba de incentivos, sobornos, dirigentes, árbitros, jugadores implicados, audios que demostraban que los partidos no solo se iban a jugar adentro, sino también afuera, utilizando todo tipo de artimañas para conseguir ganar de cualquier forma. 

    Protestas, reclamaciones, informes de jugadores inhabilitados, etc. etc.

    Hubo de todo, se habló de todo, pero nadie se puso el saco. Hasta que sucedió lo que sucedió. Imagínense, partido final, decisivo y solo dos policías para “establecer orden”

    ¿Que hizo la LCF, tomó las precauciones del caso?, NO. Más bien se preocupó de recaudar, a pesar del mal tiempo y del frio y se olvidó de la protección para sus clubes, aficionados y de los árbitros del partido.

    El Fútbol caacupeño está enfermo, muy enfermo. Duele, molesta, estar hablando cada día de cosas muy negativas que deslucen al “FAIR PLAY”, el juego limpio, palabra muy utilizada para denominar el comportamiento leal y sincero, además de correcto, en el deporte; en especial fraterno hacia el contrincante u oponente, respetuoso ante el árbitro y adecuado con los asistentes, el de cantar victoria gracias al esfuerzo, a la entrega de los jugadores.

    Hoy en día los comentarios más frecuentes son, que el árbitro fue sobornado, que solicitó dinero para favorecer a tal equipo, que los dirigentes desembolsaron mucha plata para sobornar a árbitros, a jugadores, a dirigentes.

    Las propuestas indecentes son el pan cotidiano del fútbol caacupeño. Una trama oscura.

    Que me ofrecieron, que te doy, que no quiero, que si quiero. Detrás de todo, en las sombras, un elemento indispensable, codiciado por absolutamente todos: plata, dinero, guita, money o el nombre que quieras. 

    Lástima que en los supuestos intentos de “sobornos” nunca hay pruebas. Los supuestos involucrados siempre niegan.

    ¿Por qué aquellos personajes que supuestamente dicen desvivirse por el club quieren perder? ¿Por qué los árbitros se prestan a maniobras corruptas para favorecer a un equipo y perjudicar a otro? No se conforman con lo que ganan, con sus honorarios de árbitros.

    Y los dirigentes deportivos. Son los primeros en tirar la casa por la ventana con tal de conseguir sus negros y oscuros propósitos.

    La incentivación, el soborno, es tan vieja como la pelota. "Si es para ganar, ¿qué tiene de malo?", Es una práctica habitual y que generalmente todos reconocen con el micrófono apagado, pero cuando la lucecita se enciende lo desmienten. "La incentivación, el soborno es como las brujas, para muchos existen pero nadie las vio"

    Lo cierto y lo concreto es que estos daños al fútbol no se saben en forma concreta, precisa, pero que “DONDINERO” está, siempre está, que le hacen brillar los ojos a esos personajes que solo piensan en la plata, dejando de lado la verdadera esencia del futbol, ganar el partido en la cancha, mojando la camiseta, sin recibir nada a cambio en detrimento del rey de los deportes.

    Desde hace tiempo se viene tejiendo este flagelo en el futbol caacupeño. El amor por la camiseta, para muchoooooos, no existe, es solo para unos pocos, para los que alientan por amor y pasión.

    Los otros, los que se dejan seducir por DON DINERO y dicen querer a su club, a su círculo, son corrompidos, deshonestos, indecentes.

    Lo sucedido en cancha del 8 de Diciembre no debe repetirse nunca más. Los inadaptados hicieron justicia por propias manos. Reaccionaron ante una acción que ellos consideraron que “fueron perjudicados” por el arbitraje y que le robaron, le quitaron las ilusiones de un ascenso basados netamente en lo futbolístico y no en lo extra deportivo.

    En el Fútbol Caacupeño hay que desterrar la violencia. La violencia, solo engendra la violencia. Los dirigentes deportivos tienen que hacer algo, para eso están, pero son todos acomodados, que les importa los que otros sufran y pasan por secuelas de un mal arbitraje.

    No solo es aquí en Caacupé esta cuestión de la cual nos hacemos eco, ocurre en todo el mundo. Nada es nuevo.

    La verdad es única. Dirigentes que practican el soborno a repetición, maniobras para evitar descenso y maniobras para subir, silencios cómplices, negociados, árbitros injustos, camaleones que aprovechan la ocasión, excepto algunos como el árbitro Jorge Samudio de la UFI, a quien quisieron sobornar con la suma de Gs. 500.000 de parte de un dirigente deportivo en el campeonato de la Liga Arróyense de Fútbol, y que denunció en tiempo y forma, sin realizar el partido donde tenía que actuar.

    En el fútbol caacupeño el amaño de partidos están a la orden del día.

    Podemos decir que los partidos del fútbol caacupeño se juegan de lunes a sábado, los del domingo solamente es para la diversión, Hoy en día, como ayer, como antes, los resultados deportivos están cargados de suspicacias, todo dependerá del humor del dirigente, de las necesidades propias de los jugadores y con más razón de los árbitros, que llaman y se ofrecen a cambio de DON DINERO.

    Hace poco hubo denuncias, dinero dado por dirigente deportivo, dinero recibido por parte de dos árbitros de la Federación, dirigente involucrado, dinero que no llega a destino, intermediarios que se benefician y los resultados que no se dieron en su momento.

    El Fútbol Caacupeño, canal de emociones y pasiones populares, se niega a reconocer que las cosas van mal, empeorándose, donde la corrupción está llegando a su pico más alto, en rating nadie le gana.

    Pregonamos que el árbitro DARIO ARANDA y sus asistentes no sufran las secuelas de las agresiones recibidas.

    Tantos golpes recibidos habrán dejado sus huellas.

    Si el árbitro fue inepto, injusto en la correcta aplicación de las reglas de juego, si fue parcialista, debe ser sancionado, para eso existen los órganos disciplinarios.

    Se deben respetar los informes pertinentes, instruir sumario si fuere posible para deslindar responsabilidades.

    Los hechos ocurrieron, el fútbol caacupeño está en la mira de todo el mundo, los videos de las agresiones han recorrido las redes sociales.

    La violencia nunca más. Sabemos que los hombres tenemos diferentes caracteres, la violencia se transmite por una crisis nerviosa, la violencia de un sentimiento, así como lo habrán tenido la gente del club Sol de Mayo.

    Dios quiera, que siempre se goce de un mañana mejor.

    Foto: Gentileza Facebook Jorge Paredes