• DESCENDIO CAACUPE FBC

    Martes 26 de septiembre de 2017 - 09:22

    Lastimosamente, el deporte también se ocupa de premiar a los malos.

    En la mañana del domingo 24 de setiembre de 2017, Día de las Mercedes, Caacupé FBC  recibía una puñalada que lo dejó con el corazón destrozado. Perdía la categoría con el Deportivo Santaní, a raíz de la victoria de General Caballero y dejaba la división Intermedia.

    CAACUPE FBC se fue al descenso. No se dieron los resultados deportivos. No pudo y no supo cómo manejar el momento crítico que le costó vivir a lo largo y a lo ancho del campeonato.

    El descenso de CAACUPE FBC estaba cantado. Pésima campaña, pésima temporada.

    Se ilusionó mucho pero padeció todo el campeonato y se vino abajo, tan abajo que tendrá que jugar en el Nacional B o en la Interligas, esto ya dependerá de sus dirigentes.

    Y son varios los factores que llevaron al club perder la categoría.

    El equipo nunca rindió futbolísticamente, salvo algunos partidos donde, más sobresalió la “actitud” que la “aptitud”

    Mala elección de los jugadores refuerzos, de aquellos que vinieron y se fueron y de los nuevos que vinieron, salvo algunas honrosas excepciones como el caso de Ismael Roa como único ejemplo.

    Los demás vinieron de paseo, sin justificarse, fueron uno más del montón, los jugadores “locales” hicieron sus méritos y se justificaron a medias, pero un par de golondrinas no hace la primavera.

    No justifica hablar de lo que fue el partido contra Santaní, empate de 1 a 1, el triunfo de General Caballero contra River Plate sepultó toda la esperanza que se tenía por permanecer en la categoría.

    Los cambios de DDT – José Arrúa, Pablo Caballero, Juan Daniel Cáceres, Ricardo Torresi - habla sobre la inoperancia de un equipo que nunca pudo tener una idea, un concepto de fútbol, un patrón de juego para asimilar triunfos a lo largo de los 30 partidos disputados por el equipo, no es culpa de los DDTT, que me imagino habrán hecho hasta lo imposible para sacar resultados, pero de hecho que no tenían las herramientas necesarias para tal objetivo.

    La dirigencia deportiva también ha fracasado. El fracaso fue fruto de una gran improvisación dirigencial. En vez se sumar, se restó, quisieron ser los únicos, los salvatores, cuando se tenía que aglutinar a todos, se prefirió comandar el barco casi solos, llevando a la deriva que a un mejor puerto.

    Se dejó de lado a dirigentes probos, con altura, con sanas intenciones de ayudar, como el caso de Don Tomás Noguera, Darío Colmán, José María Foís, etc, que quisieron hacer bien las cosas pero no le permitieron.

    Dirigentes que no buscaron posicionar a CAACUPE FBC en un lugar de privilegio, que solo buscaron sus propios beneficios, algunos de ellos viajando con la gentileza de la APF – INTERMEDIA a lugares paradisiacos, gozando de la miel, llevando a familiares, cuando que la “gentileza” venía para los sacrificados dirigentes, ellos eran merecedores pero aparecieron los vivos que viven y se desviven por sacar provecho de la ignorancia de otros.

    Ojala que todos aquellos que se beneficiaron renuncien, es el pedido unánime del pueblo deportivo caacupeño, BASTA YA, cumplieron sus ciclos, los hombres pasan las instituciones quedan.

    Es más, hay y hubo dirigentes enojados, uno de ellos el que mojaba la camiseta, que hacía el papel de muchos en una sola persona, pero la prioridad eran “los padres”, “hermanos”, “esposas”, “novias”, “amiga”, “vecina”.

    Dirigentes que metían presión para que fulano o mengano juegue. En estos años de participación de Caacupé FBC no ha sobresalido un jugador de las inferiores que haya sido promocionado, que se haya destacado por su capacidad futbolística.

    Donde está el trabajo de los responsables de las divisiones inferiores?

    En este terreno dirigencial también los cargos en general se cubren por amiguismo y no por idoneidad, y pesa más la experiencia de haber hecho años de “unidad básica” que la preparación adecuada, idónea que se debe tener.

    Y la mayor parte de los dirigentes quedan también salpicados por la sospecha de diferentes formas de deshonestidad o abuso de poder para el beneficio propio. Lastimosamente, el deporte también se ocupa de premiar a los malos

    Muchos dicen que CAACUPE FBC ya estaba marcado desde el día siguiente de la Asamblea de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), donde el club tenía 2 (dos) votos – fueron designados dos pero fueron tres – y que en la hora de las votaciones, los dos votos se dividieron – supuestamente – uno a favor de la lista oficial y otra por la lista opositora, cuando en verdad, en una reunión, se resolvió que los dos votos corresponderían a la lista oficial.

    A buen entendedor, pocas palabras.

    Así empezaba el infierno del descenso. Un infierno que CAACUPE FBC desconoce, pero que después del día negro del domingo, ya se empieza a imaginar cómo será.

    CAACUPE FBC perdió la categoría. Es el momento de pensar en gente nueva. Es el momento de que los dirigentes actúen con la razón y no con sus propias necesidades. Dejemos de lado nuestros votos por un metro de alambrada olímpica, por un par de balones, por 100 ladrillos. Todo cambio siempre es bueno.

    En más de una ocasión se quiso culpar a otros, a terceros, porque supuestamente no apoyaban al equipo.

    El apoyo no pasa por pedir y que se te pueda dar. Para pedir hay que tener carisma, hay que transmitir confianza, casi nadie apoyaba porque se imaginaban que su “aporte” no iba a llegar a destino.

    Nunca hubo transparencia, se actuaba a escondida del pueblo, cuando el pueblo podía haber levantado a este gigante CAACUPE FBC con pie de barro.

    El pueblo deportivo quiere cambios de sus dirigentes, ojalá entiendan que deben dar un paso al costado, YA OVALEMA.

    Foto: Facebook