• Un mal necesario

    Lunes 20 de noviembre - 09:32

    Es hora de cambiar de rumbo y empezar la siembra de la nueva imagen de los árbitros.

    Todo deporte necesita la presencia de alguien que garantice el cumplimiento de las normas para que el mismo pueda desarrollarse bajo las mejores condiciones de convivencia entre los rivales, y para que estos no se valgan de artimañas o acciones fraudulentas para lograr agenciarse una victoria.

    Ese alguien es el “árbitro del partido”

    La actuación del señor PEDRO VERA árbitro de la Unión del Fútbol del Interior (UFI) dejó mucho que desear, no estuvo a la altura del encuentro, protagonizado entre los equipos del 8 de Diciembre y 15 de Mayo, partido de IDA de la etapa semifinal del campeonato de la División de Honor de la Liga Caacupeña de Fútbol, temporada 2018, disputado el día domingo 19/11/2017.

    La actuación de Vera indignó a los aficionados presentes, especialmente a los jugadores, cuerpo técnico y aficionados del club 15 de Mayo.

    De alguna manera también a la propia gente del club 8 de Diciembre, porque en varios pasajes del compromiso no aplicó en forma justa y ecuánime las reglas de juego.

    Los aficionados “neutrales” también dispararon contra el colegiado de árbitros de la UFI y nosotros también como ACONTECER DEPORTIVO expresamos nuestro enorme enfado por el trabajo de los soplapitos.

    Las amonestaciones y expulsiones registradas en el partido fueron por culpa directa del árbitro, que no tuvo la suficiente capacidad para aplicar en forma correcta las reglas de juego.

    Los jugadores, especialmente del 15 de Mayo, en todo el partido jugaron nerviosos por la inoperancia de Vera, muy exigente con ellos, a sabiendas de que un partido de futbol es disputado por “caballeros”; el nerviosismo después también se trasladó a los jugadores del 8 de Diciembre

    Pero nadie puede negar que los árbitros sean el pozo donde vomitan los aficionados sus iras y frustraciones. A menudo, los llamados hombres de negro, hoy en día de cualquier color, tienen que salir escoltados de los estadios. En otras ocasiones, reciben toda clase de improperios por parte de los futbolistas y entrenadores, así como ocurrió en cancha del poderoso Tte. Fariña.

    Es sabido que la principal función del árbitro dentro del terreno de juego es la de direccionar correctamente según las reglas de juego, el espectáculo, hacerlo atractivo al público que asiste a los escenarios deportivos.

    El tema de los reclamos y desaprobaciones siempre se dio y se seguirá dando en todos los escenarios donde se practique el fútbol.

    De alguna manera también, el técnico o los jugadores tratan de maquillar sus deficiencias justificándose por el árbitro y lo ven como un mal necesario.

    En la Liga Caacupeña de Fútbol el arbitraje, en general, no han sido buenos. Es hora de cambiar de rumbo y empezar la siembra de la nueva imagen de los árbitros.

    El Fútbol no se puede separar entre futbolistas y árbitros, se tiene que remar en la misma dirección, el fútbol es y seguirá siendo un juego donde el error es parte del mismo, la honestidad de sus practicantes debe estar por encima de toda duda.

    El árbitro es, y debe seguir siendo, quien garantice el cumplimiento del reglamento, y los jugadores deben ser quienes corran por la cancha y anoten goles valiéndose de su libertad, talento, capacidad y creatividad.

    La mala actuación del árbitro no es solo en Caacupé, es en todo el mundo, aquí se juega adentro y afuera, y la balanza casi siempre se inclina a favor de uno en detrimento del “juego limpio”.

    El arbitraje de Pedro Vera no convenció, se aplazó, tuvo muchas equivocaciones, los jugadores, algunos, salieron también de sus “casillas” fruto de los nervios por las desacertadas determinaciones del juez del encuentro.

    A manos de los dirigentes queda el criterio de seguir solicitando árbitros de la UFI, considerada mejor que los árbitros de Caacupé y de la Federación.

    Pero como se pudo notar, siempre hay excepciones en la regla, al menos en el compromiso mencionado, el señor Pedro Vera tuvo errores que desencadenaron en conductas impropias de los jugadores.

    En el encuentro 12 de Junio vs 13 Tuyutí, otra semifinal, no hubo reparos en la actuación del árbitro de la UFI.