• Golpeó en la primera y en la segunda

    Lunes 27 de noviembre - 09:59

    Pugnará por el título de campeón, para ello no ha escatimado esfuerzos y recursos para tener un plantel costoso y de primera.

    No hay primera sin segunda.

    El 8 de Diciembre volvió a derrotar al club 15 de Mayo en el partido de vuelta de la etapa semifinal del campeonato de la División de Honor de la Liga Caacupeña de Futbol.

    El resultado final fue de tres goles a uno en un partido inconcluso, suspendido a los 39 minutos del segundo tiempo, por agresión al uno de los asistentes del árbitro del partido.

    Hinchas, supuestamente, del club 15 de Mayo arrojaron proyectiles, mangos, al asistente, donde uno de ellos logró impactar por el cuerpo del mismo, según el informe del periodista Ángel Damián Venegas.

    Por esta razón, el árbitro principal tomó la determinación de dar por suspendido  el partido, previa conversación con el señor Ariel Aquino veedor del compromiso.

    En el desarrollo del partido, en la primera etapa, el 8 se adelantó en el marcador con un golazo de Aldo Cabral, tras recibir y rematar el balón luego de un rebote.

    La desventaja obligaba más al 15 de Mayo a salir a buscar el partido, tenía la obligación de ganar y apelar a los penales.

    El elenco del 8 trató de cuidar el resultado, se agrupó muy bien, dando pocos espacios al cuadro de Almada, que llevado por la actitud de pelear hasta el último suspiro, buscó afanosamente llegar al empate antes de que se cierre la primera etapa.

    El 15 no pudo conseguir su objetivo en los primeros 45 minutos, el 8 en cambio conforme con lo que estaba realizando dentro del terreno de juego.

    Al inicio de la segunda etapa, ni bien pasaron los dos primeros minutos, Osmar Leiva del 8 de Diciembre fue expulsado, vio la tarjeta roja luego de que el árbitro se percatara de una falta del recio defensor con hechos de sangre, dejando al cuadro celeste con 10 hombres.

    La expulsión de Leiva fue un aliciente para el 15 de Mayo, insuflado de ánimos y con un hombre más arriesgó y pudo conseguir el empate parcial por intermedio de Víctor Quiñonez, desatando una leve alegría en sus seguidores y con las posibilidades y esperanzas de ganar el partido.

    Pero el 8 demostró estirpe de ganador, no quiso ser sorprendido, corrigió la zona defensiva y se agazapó para dar el golpe decisivo, para dejar nocaut al rival, que descuidó la marca, perdió la disciplina táctica y no fue prolijo en la recuperación, en el retorno, dando posibilidades al contrario para golpear y no dejar dudas en el resultado.

    Y los deseos de ganar del 15 fueron letales, el 8 aprovechó la velocidad de sus jugadores para marcar la diferencia, con Alfredo Báez y Julio Giménez anotando los otros dos  goles con la cual el campeón tuyá se alzó con el triunfo y por ende quedándose con la clasificación, finalista del campeonato.

    En el 15 de Mayo otra vez surgieron los nervios, especialmente en el segundo tiempo, molestos por la actuación, no del árbitro, sino por el trabajo de uno de los asistentes, que sin lugar a dudas en dos oportunidades se equivocó señalando posición adelantada de Denis Quiñonez, offside, que no ocurrió pues Denis estaba totalmente habilitado para jugar el balón, pero el árbitro principal en vez de imponer su propio criterio, brindó confianza y autoridad a su asistente en las dos acciones señaladas.

    Esto enervó a los jugadores del 15 de Mayo y a sus aficionados. Reclamos, protestas, corralito, aparecieron escupitajos y entre ellos la tarjeta roja para Denis Quiñonez, quien protestaba con razón por la equivocación del asistente del árbitro.

    Y comenzaron  aparecer también los mangos, muchos de ellos verdes, caídos en el suelo, fueron arrojados hacia la humanidad del asistente, uno de ellos dio en el blanco, impactó por el juez de línea y el árbitro no tuvo otra que dar por suspendido/concluido el encuentro.

    Y con este desenlace se bajó el telón. Clasificó y es finalista el 8 de Diciembre con una buena campaña, eliminado el 15 de Mayo que no tuvo muchas estrellas en el equipo, pero tendría que haber contento en el club por la gran campaña, con jugadores casi todos locales, con pocos refuerzos.

    Una oportunidad desperdiciada por el cuadro de Almada, que tendrá que esperar uno, dos o un poco más de años para gritar campeón.

    Buen trabajo de sus dirigencia deportiva, de su cuerpo técnico, pero les tocó bailar con la más fea y he aquí el resultado.

    Los arbitrajes también no estuvieron a favor del 15 de Mayo, en algunos partidos fueron perjudicados, pero también hay que destacar que algunos factores negativos le jugaron una pasada el equipo rojo.

    Hubo problemas internos que no supieron capear como corresponde, con la intensidad de los nervios, donde en uno de los partidos, se tomaron dos jugadores entre sí, en aquel partido de visitante contra General Díaz.

    Y antes del encuentro crucial del domingo contra el 8, otra vez volvieron los nervios, esta vez en la práctica del viernes, donde otra vez dos jugadores se tomaron entre sí, uno de ellos no apareció para el encuentro del domingo.

    No damos nombres por respeto a los mismos, por respeto a la institución, pero a partir de ahora y para el futuro debe reinar la calma, la disciplina y debe imponerse el orden.

    Bien por el 8 de Diciembre que no ha escatimado esfuerzos y recursos para tener un plantel costoso y de primera.

    Muchas cosas se dirán, pero el resultado está la vista. El 8 de Diciembre golpeó en la primera pulseada y volvió a golpear en la segunda.

    Después de muchos años volverá a buscar el título de campeón.

    El 13 Tuyutí tiene la última palabra.

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