• Sin vencedores ni vencidos en la primera final

    Lunes 4 de diciembre - 10:29

    El título de campeón se define en un segundo y decisivo partido

    En tarde de lluvia, la primera final del fútbol caacupeño terminó empatado 1 a 1

    8 de Diciembre y 13 Tuyutí no se sacaron ventajas y todo quedó para el segundo y decisivo partido final para el próximo domingo 10 de diciembre.

    Y el encuentro desde un principio fue de pronóstico reservado, por las características de los dos cuadros, por la calidad de sus jugadores y por el respeto que se tienen.

    En el desarrollo del partido, hubo pocas opciones de gol, la más clara las tuvo el “8” en el segundo tiempo, donde Humberto Fleitas se encontró solo, dentro del área chica, mano a mano con el arquero, el remate del jugador fue afuera, desaprovechando una situación propicia que tuvo el equipo celeste para marcar el primero del encuentro.

    El 13 también tuvo una oportunidad, siempre en el segundo tiempo, donde se le anuló un gol marcado por el defensor Acosta, donde el asistente del árbitro levantó la bandera señalando posición prohibida del jugador. Tímidos reclamos de los jugadores del 13 que no pasaron a mayores.

    Los dos equipos intentaron hacer bien las cosas, pero las defensas se portaron muy bien, incluidos los arqueros.

    Los delanteros fueron bien controlados, nadie sobresalió por la férrea marca que imperó en todo el compromiso.

    Hubo momentos de jugadas fuertes, fricciones entre los jugadores, el árbitro tuvo que apelar a mostrar las tarjetas amarillas, para apaciguar los ánimos, nadie quería ser expulsado y ya se controlaron los atletas, para no dejar en inferioridad numérica a su equipo.

    El 8 de Diciembre cuenta con dos jugadores rápidos, veloces, como Báez y Giménez, pero muy lejos del arco, arrancando desde la media cancha y sin ser productivos, a los seguidores del 8 de Diciembre se les escuchó decir que los dos son “akané”, no usan la cabeza para jugar al fútbol. Es más, jugaban para ellos y no para el equipo, cuando el fútbol es colectivo.

    El DT del 8 el profe Pancho Rivera puede y debe sacar provecho de estos dos jugadores, en el encuentro se notó que sacaban ventajas con sus habilidades, pero muy lejos del arco.

    En el medio campo buen trabajo de Aldo Cabral y de Guido Chaparro, con la complementación de Fleitas, el que no apareció mucho fue Sergio Lugo quien fue absorbido por la marca y tampoco tuvo oportunidades de sacar remates, como buen rematador que es.

    En el 13 Tuyutí Víctor Avalos tampoco pudo hacer mucho, como no le llegaban las pelotas tenía que retroceder para tener participación, igual cosa con José Báez, las variantes realizadas por el técnico fueron importantes, con el ingreso principalmente de Hugo Caballero.

    En el medio la marca implacable de Enzo González, de Pablo Medina con la colaboración de Herminio Rojas, el trabajo, el aporte de Richard Gómez Marín fue muy pobre, casi pasó desapercibido.

    Los dos se neutralizaron mutuamente, jugadores que se conocían y no dieron espacio para que cada equipo desarrollara su juego.

    El partido en sí fue abierto, pero no tuvo la intensidad de una final, era el primer partido y nadie quería arriesgar mucho para no perder el encuentro.

    Pero el primero en marcar fue el 8 de Diciembre. Córner desde la derecha, peinada en el primer palo de Sergio Lugo, el balón que no puede contener el arquero Mauricio Ortiz, concede rebote y aparece con toda la furia Aldo Cabral para rematar y enviar la pelota al fondo del arco del 13. Transcurrían 27 minutos del segundo tiempo para el 1 a 0 parcial a favor del Campeón Tuyá.

    En esos momentos la lluvia era copiosa, con intervalos, y el 13 sintió el impacto y salió a buscar el empate.

    El 8 buscó agruparse para mantener la diferencia, pero perdió la marca por algunas rotaciones de los jugadores del 13 Tuyutí, equipo que presionó hasta llegar a su objetivo.

    Y la paridad vino a través de un tiro libre penal por mano de un defensor del 8 de Diciembre según el árbitro de la UFI el señor Cristian Irala.

    Corrían 34 minutos de la etapa complementaria y vino la jugada donde el juez no dudó en sancionar la pena máxima ante el reclamo de los jugadores del cuadro ochista.

    Un remate sobre el sector izquierdo ya dentro del área, la pelota que pega en la mano de un defensor e Irala que indica el penal.

    Un penal protestado y reclamado por la gente del 8, pero no con alevosía sino más bien pidiendo explicaciones por la drástica – para ellos- determinación del árbitro.

    Del penal se encargó de ejecutar Hugo Caballero, una vez más marcó un gol en cancha del Tte. Fariña. Remate arriba hacia el palo derecho de Richard Castillo que nada pudo hacer por el buen tiro del goleador del 13.

    Y la primera final se fue con en un empate. No hubo vencedores ni vencidos. Todo queda para el segundo partido final, no hay alargue, no hay tercer partido, todo se define en 90 minutos, más un nuevo empate nos convoque a la ejecución de los tiros libres penales para conocerse al campeón año 2017.

    Las cosas están parejas, nadie es mejor que nadie, son dos equipos similares, con las mismas características.

    Buena recaudación Gs. 13.100.000. La lluvia jugó también su partido.

    El arbitraje estuvo en líneas generales muy bien, en los últimos minutos del encuentro se le fue un poco el partido a Irala, con algunas sanciones fuera del contexto futbolístico, que en algún momento desembocó en el enojo de los jugadores de los dos equipos.

    En la jugada del penal estuvo cerca de la jugada.

    Todo queda para el segundo partido. Ojala haya más protagonismo y que gane el mejor.