• ¡CAMPEON INVICTO 2017!!!

    Lunes 18 de diciembre de 2017 - 13:12

    Inobjetable triunfo ante el 8 de Diciembre y merecido campeón invicto.

    La tarde del domingo 10 de diciembre de 2017 será inolvidable para el prestigioso club 13 Tuyutí de Aquino Cañada, Caacupé.

    Es nada más y nade menos que el campeón invicto de la Liga Caacupeña de Fútbol.

    Aquino Cañada está feliz, muy feliz, y no dejan de bailar, de aplaudir, de festejar este nuevo título de campeón.

    El 13 Tuyutí dio catedra de como jugar al fútbol, de cómo ser un equipo ordenado y disciplinado, y ganó su partido con claridad haciendo poner la piel de gallina, generando gritos y abrazos hasta de quien se emociona mientras escribe.

    A lo largo y a lo ancho del campeonato fue el mejor, equipo invicto, sin derrota alguna, era y fue el candidato para llegar a lo más alto de la cúspide y lo consiguió con creces, fue un equipo determinante, influyente y conmovedor.

    13 Tuyutí Campeón Invicto, suena fuerte, es un elogio, en los 90 minutos de su consagración rompieron esa inercia, que lo bueno, trae lo bueno, el Dios verdadero les dio una mano y los jugadores la cristalizaron con una inobjetable victoria ante un campeón tuyá que arrancó torcido en las dos jugadas de gol que fueron letales, fulminantes para sus aspiraciones.
     

    El 13 Tuyutí fue imparable, el sueño estaba escrito, todos mancomunaron esfuerzos en pos del objetivo, desde el cielo los ángeles José Alberto y Juan Nery abrieron el corazón, cantaron, volaron en medio de todos, trayendo las manos llenas de bendiciones, porque es sabido que no hay gozo más grande que el amor celestial. 

    La victoria, el título de campeón se apoyó en la enorme presencia de sus jugadores, donde la figura de Mauricio Ortiz en el arco fue determinante, arquerazo, reflejos, seguridad y experiencia, con la laboriosidad, solvencia y la buena marca de Sergio Pattenden y Juan Carlos Acosta en los extremos, con el equilibrio y la postura de dos cancerberos como Niño Funes y J.J. Velázquez, sobresalientes en un equipo que supo defenderse.

    Un medio campo que supo complementarse, batalladores, soldado ellos como Pablo Medina, Francisco López, Enzo González que cumplieron al pie de la letra sus funciones, apareciendo sobre los extremos Herminio Rojas dotado de grandes condiciones y Richard Gómez Marín el joven talento, la zurda que marcó presencia sobre el extremo izquierdo.

    Adelantes hombres desequilibrantes, goleadores, que inscribieron sus nombres en memorables jornadas deportivas, como aquel gol de Hugo Caballero contra el 12 de Junio en los últimos segundos del partido y que significó la clasificación para jugar la final.

    En tarde inspirada, José Báez y Víctor Avalos fueron los goleadores, con golazos que tienen un enorme valor, para ellos y para todo 13 Tuyutí. A estos goleadores hay que aplaudirlos, valorarlos, festejarlos.

    A todos ellos se sumaron Víctor Cabrera, Juan Carlos León, Derlis Marqués, Cristian Caballero, Damián Pereira, y José Ignacio González para inscribir sus nombres en el pedestal de los grandes.

    Todos unidos, tirando para el mismo lado, abrazados en el festejo final, comandados por un hombre que supo darle identidad futbolística al equipo, que con trabajo sencillo, humilde y sacrificado, tuvo las uñas de guitarrero para ubicar al  13 Tuyutí como campeón caacupeño.

    En su otrora faceta de jugador, fue goleador, hoy transmitiendo un bagaje de conocimientos como Director Técnico. Milciades Barrios es el técnico campeón, complementado por Diego Agüero su ayudante técnico, quien aportó también su granito de arena para gritar campeón.

    Diciembre tiene el sello del espíritu festivo, y el 13 Tuyutí tiene una celebración especial, merecido, porque fue el mejor entre 19 equipos.

    Gloria y loor al valeroso equipo de Aquino Cañada, a sus dirigentes, socios, amigos, simpatizantes, a su hinchada, que no escatimó esfuerzos para estar con sus ídolos, dándoles el apoyo y aliento que todo equipo necesita.

    Ayer, hoy, mañana, es natural que la familia del13 Tuyutí disfrute del siempre sabroso cóctel del alivio y la satisfacción, pero siempre aspirando a volar más alto, para ir en pos de más logros en su rico historial deportivo.

    El 13 en sus partidos ganó por demolición”. Cada partido, cada instante crucial, la superaron demoliendo a cada adversario, con ese espíritu ganador con la bocha al suelo y granítico en el temple.

    Una Copa para el brindis, sí señores, el 13 le puso el pecho a la situación y cerró el año con una vuelta olímpica espectacular, demostrando que cuando más ruge el león hay que tenerlo mucho cuidado.


    Ganó el 13 Tuyutí. Campeón invicto el 13 Tuyutí. Ganó con Fútbol, porque el Fútbol es ataque, pero también es defensa. Como el ajedrez, como tantos otros juegos, porque allí estaban los gladiadores para defender y atacar sea quien sea el rival.

    No es cosa fácil eso de la táctica y la estrategia, pero el 13 Tuyutí supo tener la identidad futbolística que lo llevó a la cima, eso de romper la línea, agrandar y achicar, hacer bloque, la contención, el control del juego sin pelota y demás conceptos del manual.

    Año 2017 imborrable, único, los que aman a esta entidad, que se cuadren, manos a la visera y que prime el canto, ha sobrepasado las trincheras del 8 de Diciembre y se convirtió en regimiento 13 Tuyutí, porque Aquino Cañada es su campamento, el heroico equipo su satisfacción, número dos en títulos y solito el Uno su corazón.

    Muchas Felicidades club 13 Tuyutí. Cachorro de tigre, Aquino Cañada jeroviahaité, Regimiento 13 kavichu pochy. ¡SALUD!!!