• Celso López, cubrete el rostro

    Lunes 29 de enero - 08:21

    Y contra el pésimo arbitraje la selección Atyreña fue torazo en rodeo ajeno, demostró que tiene uñas de guitarrero y que no se achica cuando la fe los mueve.

    Celso López, cúbrete el rostro.

    La verdad duele pero hay que decirlo.

    Platón reflexionaba sobre la palabra y esgrimía: “nadie es más odiado que aquel que dice la verdad”. 

    El árbitro está para impartir justicia, ser ecuánime y justo y no para ponerse la camiseta de un club o de una selección y favorecer al mismo.

    Atyrá pasó las de Caín toda la tarde. El árbitro Celso López fue vehemente contra Atyrá. Cobró todo a favor de Caazapá y nada a favor de Atyrá, salvo algunas faltas para demostrar supuestamente que hacía bien su trabajo.

    Y contra el pésimo arbitraje la selección Atyreña fue torazo en rodeo ajeno, demostró que tiene uñas de guitarrero y que no se achica cuando la fe los mueve.

    Sorteó todas las adversidades, Atyrá en gran parte del partido jugó con 10 hombres, Caazapá jugó con 12.

    Hasta un penal cobrado con mucha determinación, parecía como un festejo por parte del soplapitos, pero el excelente arquero Luis Cantero se encargó de demostrarle que la justicia y la verdad, tarde o temprano, siempre triunfa. Intuyó el remate, se arroja y logra desviar el tiro libre penal, que hasta los propios árbitros se preparaban para festejar, en caso de haberse convertido en gol.

    Un partido atípico por la constante lluvia, desde el inicio del partido, pero Atyrá encontró la fórmula de llegar al gol en el primer tiempo, tiro libre, centro de Cano y presencia del alto Cristian Galeano para desviar el balón con la pierna izquierda, dejar parado al portero Báez y gooooollll de la celeste y negra, festejado y celebrado por centenares de hinchas atyreños que apoyaron al equipo en todo momento.

    El agua, las malas condiciones del campo no permitieron un juego vistoso, sumados al mal arbitraje.

    Charcos de agua en gran parte del campo de juego, el balón que no circulaba como corresponde, al inicio del segundo tiempo la lluvia fue más intensa, el público estoico para ver a sus selecciones.

    Y en la primera etapa fue expulsado Gerardo Ferreira de Atyrá, colegas árbitros que estuvieron en ese partido señalaron que el árbitro fue drástico, exagerado en su determinación. Ferreira ya tenía la tarjeta amarilla y por la segunda amonestación fue expulsado. La jugada ocurrió a metros de donde estábamos trabajando, también nos pareció exagerado, masivo reclamo atyreño pero la determinación ya estaba tomada.  A partir de ahí el árbitro Celso López comenzó su odisea de favorecer a uno y perjudicar al otro. Aplazado.

    Después del 1 a 0 a favor y con un hombre menos, Atyrá ya no jugó más al fútbol, se defendió a partir de esos momentos, intentó apelar a los contragolpes, pero Chaparro se encontró solo, Choly Martínez había sido cambiado, la pelota quedaba mucho por el estancamiento de las aguas en el terreno de juego.

    Habían ingresado Giménez y Osmar Ñamandú, quienes aportaron su granito de arena con buen desenvolvimiento, ayudando a defender la diferencia.

    Y las ayudas arbitrales fueron muy evidentes, cualquier cosa a favor del local y nada a favor del visitante.

    Hasta autorizó cinco minutos de descuento y terminó viendo la impotencia del cuadro de Caazapá, habiendo errado hasta un penal.

    Y Atyrá una vez más demostró que es guapo jugando de visitante, ya no es ninguna casualidad.

    Inscribió su nombre para jugar nuevamente una final del Interligas. En la ocasión anterior fue Villarrica el rival, perdió Atyreña la posibilidad de ser campeón, pero en el fútbol existen las revanchas, una nueva ocasión y ojala que no la desperdicie, Pilar será el contrincante del taita cordillerano.

    A no dormirse sobre los laureles. A buscar el título de Campeón.