• Decisión que raya a lo absurdo

    Lunes 16 de abril - 13:09

    El partido tenía que haberse disputado, los árbitros siempre serán objetos de críticas. Al asistente le faltó ponerse los pantalones largos.

    El compromiso entre Sol de Mayo y Libertad en División Primera no se pudo disputar, fue suspendido por el árbitro Alexis Rotela del Círculo de la Federación de Fútbol del Tercer Departamento.

    Decisión que raya en lo absurdo, en una determinación muy drástica cuando las garantías para el espectáculo estaban dadas.

    Estaban los efectivos de la Policía Nacional. Estaba el propio Presidente de la Divisional de Ascenso, estaba el Tesorero de la Liga Caacupeña de Fútbol y estaba Acontecer Deportivo.

    El señor Alexis Rotela tomó la determinación de suspender el encuentro porque uno de sus asistentes y quien actuara de principal en la División Juvenil, no estaba en condiciones de trabajar. De hecho se le habrá pagado porque actuó y trabajó en la Juvenil.

    El que iba a actuar de asistente al terminar el partido en la categoría menor, recibió todo tipo de agresiones verbales de parte del director técnico de Libertad, quien dijo a Acontecer Deportivo llamarse ROQUE SOSA, quien ingresó al campo de juego una vez terminado el partido, para reprobar la actuación del mismo, según sus palabras.

    El mismo señor Sosa preguntado dijo que en ningún momento agredió físicamente al árbitro, reconociendo que le increpó por su ineptitud y mala actuación.

    Según el señor Francisco Garrido, Veedor del partido, cada etapa se jugó solamente 40 minutos.

    Lo cierto y lo concreto que el árbitro de la juvenil no sufrió ni recibió agresiones físicas, si verbales que es común en Caacupé y en todo el mundo.

    Creemos que el árbitro, ante las palabras del señor Sosa, quien – supuestamente – le habría amenazado, pasó las de Caín.

    El árbitro fue superado por los nervios y por el miedo que se apoderó de él, diciéndole a su árbitro de la primera que no iba a trabajar en esas condiciones.

    Es más, según el señor Miguel Ángel Lovera, dirigente de Libertad, el juez Rotela recibió órdenes de arriba para suspender el partido.

    Desde el punto de vista de Acontecer Deportivo, creemos que tanto Rotela como el asistente agredido verbalmente, fueron carcomidos por el miedo, por el temor, y por esa razón tomaron la decisión de no hacer el compromiso.

    Y los árbitros le faltaron el respeto al fútbol, a esa gente habida de ver un partido de fútbol, que llegaron desde tempranas horas, pagaron sus entradas y se quedaron con las ganas, porque uno de los asistentes no quiso.

    Si este señor todas las veces que se le insulta, que se le agrede verbalmente, y que no sabe recibir las críticas, lo mejor que podrá hacer es retirarse del referato o como lo dijo un aficionado ..que se dedique a pitar en torneos femeninos o en Escuelas de Fútbol, aunque una señora le salió al paso diciendo que si ella era jugadora y actuaba ese señor, iba a ser la primera en retarle, de insultarle por su mala actuación.

    Alexis Rotela es un excelente árbitro, las veces que lo vimos actuar siempre lo hacía bien, pero esta vez se dejó llevar por los nervios o tal vez por las lágrimas de su colega, es más, ante de tomar esa decisión de suspender, coordinó con los policías para que el partido no tuviera inconvenientes, de la cual fui testigo.

    Alexis Rotela se olvidó que casi 300 personas estaban deseosos de ver ese partido, el árbitro se olvidó que Acontecer Deportivo iba a transmitir ese encuentro y que tenía la Prensa a su favor en caso de anormalidades, de indisciplinas, de problemas en el partido.

    Se olvidó que otros dirigentes también estaban presentes, deseosos de mirar el encuentro, que los policías estaban como seguridad para los problemas.

    El señor Rotela sabe y lo sabe muy bien, que los árbitros están expuestos a todo, además los problemas se presentaron en la división juvenil y no la división Primera, el partido terminó bien, salvo la reacción del DT liberteño a quien no le gustó el arbitraje.

    El partido tenía que haberse disputado, los árbitros siempre serán objetos de críticas, por un problema de cada día se suspendió el partido. Las amenazas siempre están ahí, de alguna u otra manera, hasta ahora en Caacupé nadie perdió la vida por las amenzas recibidas.

    Íbamos a estar de acuerdo si el asistente hubiera sido agredido físicamente, cosa que no ocurrió, al asistente le faltó ponerse los pantalones largos.

    Ojala que no vuelva a ocurrir.