• La Copa San Isidro vino a Atyrá - Paraguay

    Lunes 7 de mayo - 10:30

    ATYRA se convirtió en un gigante capaz de sorprender a todos.

    En el Fútbol, no importa el antes ni el después. Importa el presente. Cada partido escribe una página diferente en una rica historia deportiva, con pergaminos ganados con credibilidad, por merecimientos propios.

    El domingo 06 de mayo de 2018 fecha histórica para ATYRA. Quedará por siempre en la retina de esa comunidad laboriosa, denominada la ciudad más limpia del país.

    Desde muy temprano, camisetas con los colores celeste y negro se cruzaron por las calles, por las plazas, restaurant y bares de la ciudad. Y ese domingo 06 de mayo fue un triunfo del fútbol atyreño en toda su dimensión.

    ATYRA se coronó campeón de la Copa San Isidro de Curuguaty, competencia que se disputa desde el año 1956, entre equipos de Paraguay y Uruguay, campeonas de la Unión del Fútbol de lnterior (UFI) y de la Organización del Fútbol del Interior (OFI), respectivamente.

    Varias selecciones del interior ganaron también este título. Esta vez le correspondió a ATYRA que no podía dormirse sobre los laureles y conquistar tan preciada corona, a nivel internacional.

    ATYRA cumplió con creces, demostró que un equipo paraguayo pude conseguir logros deportivos a nivel local e internacional.

    A pesar de perder en el partido de revancha en el tiempo reglamentario, tuvo las uñas de guitarrero para ganar en la infartante definición de los tiros libres penales.

    ATYRA y toda Cordillera se asociaron para festejar este título, ATYRA trajo la preciada Copa que a partir de ahora albergará las vitrinas de CAMPEON de esta prestigiosa entidad deportiva.

    De un tiempo a esta parte, ATYRA se convirtió en un gigante capaz de sorprender a todos.

    El sueño, la fantasía de muchos se hizo realidad. Logró aglutinar a jugadores de calidad y no de cantidad, eligió a los mejores para buscar cristalizar el “sueño”

    Primero el Nacional de Interligas, segundo la Copa San Isidro. Logró conseguir sus propias aspiraciones, gracias al trabajo mancomunado de todos, absolutamente de todos los atyreños, hoy la estrella de ATYRA brilla en todos los firmamentos futbolísticos, seguramente vendrán muchos más, con trabajo, esmero y dedicación.

    ATYRA no fue un capricho fugaz. Fue y es una realidad. Una dulce caricia para un pueblo que se formó en torno a mucha gente y que desde ahora verá a su equipo codearse con los grandes.

    Un cuento de hadas que, a diferencia de los demás, fue demasiado real.

    ¡Muchas Felicidades ATYRA!!!